Ir al contenido principal

RESEÑA DEL LIBRO "RETAZOS DE MEMORIA" PUBLICADO POR MUJERES DE LOS LAGOS...Por Javier Milanca




Retazos de memoria.
El habla femenina de Los Lagos o Las mujeres no hablan por hablar.
Por Javier Milanca
Cuando los hombres se ponen a escribir memoria lo hacen por lo general para contar de personajes imperecederos, próceres de cualesquier cosa que dizque importante. O se refieren en líricas letras rotundas a hechos grandiosos por lo  positivo o nefastos que ellos puedan ser. Se visten de Frac y escriben la Gran Memoria. Como que la pequeña memoria, como que la conversa se la dejan a las mujeres. Esas hermosas ahora se pusieron el delantal para escribir y con muy buena puntería. Pero aquí viene el quid del asunto, las mujeres en su cotidianeidad, suponiendo que la cotidianeidad fuera sencilla o simple van dejando esas miguitas amorosas de recuerdos y de memoria. Y con ello se va formando una forma d enseñanza que tiene que ver con sensaciones y sentimientos y no con frío conocimiento libresco. Y claro, en esa vuelta de vida siempre que no es otra cosa que siguiendo las vueltas del sol, aparecen esas historias y minucias cotidianas que forman nuestra personalidad y que nos van formando nuestro acervo emocional que es hoy en día una de las formas superiores de inteligencia. (pasaron años para que esto se descubriera, aunque ya todos lo sabían). Fueron las historias de las abuelitas, junto con las historias de las  madres las que nos hacen amar el azul, fueron las conversas de las tías las que nos hacen tenerle miedo a los perros, a los uniformados o los muertos. Fueron en esas pausas de los mates donde supe que el amor es la única maravilla que nos sostiene en esta tierra. No fueron las historias y vicisitudes O´higgins, no fueron las diabluras de Manuel Rodriguez ni los bronces de Allende o Neruda, fueron esas historias entre panes con mantequilla y mermelada.
Porque la mujeres no cuentan ni hablan por hablar. Acabo de ver una obra de teatro del Gran Uñumche Lorenzo Aillapan que dice ningún pájaro canta por cantar. Y bueno ninguna mujer habla por hablar, por eso le tenemos miedo a sus silencios. Hoy en día en que los paradigmas educacionales formales y frontales están en ente dicho aparece ese nicho educativo que nuestros hermanos originarios lo tenían clarito. Amor y pedagogía, la una no sirve sin la otra.
Y bueno tenemos este libro amable desde la entrada. En el cuento de cómo se forjó, en cómo se juntaron a matear y a contarse para contarnos. Aunque lloviera. Si nos fijamos bien, no son grandes aventuras, es esa deliciosa cotidianeidad tan femenina y necesaria para entender la gran Historia. No somos más que un cúmulo de historias todos juntos. Pero a ojo de buen lector tampoco son pequeñas historias…he ahí la contradicción poética…lo grandioso de lo pequeño ¡!!
Hay episodios tutelares en estos relatos, con los cuales se marca o se da el punto de partida de todos estas conversas escritas. Los padres, desparecidos y vivientes en una especie de limbo heroico o cobrándoles su falta. Los cataclismos telúricos de la historia sureña, terremotos y por supuesto el golpe militar, cataclismo social que recobra fuerza, aunque la oficalidad politca prefiera la amnesia complaciente, sin embargo aquí está el golpe militar y su secuela de crímenes que por supuesto las mujeres no olvidan ni olvidarán. Ambos cataclismos y Golpes son fracturas, por supuesto.
Con este libro se puede hasta llorar, como no llorar con ese padre- abuelo que calienta piedritas para que su nieta se abrigue en el frío de Chiloé. O como la hija cree ver a su padre en todos los autos que le recuerdan que su padre se marchó en uno. Y también el humor la ironía de la vida como morirse en un puente colgante o en un puente carretero longitudinal.
Insisto la memoria femenina es más fina y de seguro este libro será fuente para los historiadores del futuro. Ya no bastan los archivos de Indias, ni los sellados judiciales, ni los pesados mamotretos de las discusiones de un consejo municipal. Este libro lleno de amorosa memoria será el mejor testimonio de la comuna. Sirve para comprender de dónde vienen estas mujeres, por qué llegaron, y lo más importante por qué se quedaron. Y sobre todo cómo era el pueblo que las recibió. Historia pura, nada de discursos, historia y mucho amor femenino en toda su grandeza.

 Es un libro de difícil clasificación, pero que importa clasificar cuando cada letra es un pedazo de memoria hermosa que sale de sus letras. Ante la carencia de una historia supuestamente oficial surge la cariñosa biografía de cada una de estas mujeres, que se lee sin esfuerzo por que es una buena conversa. Y ya sabemos como dicen…la memoria de una mujer tiene muy buena puntería.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

CRÓNICAS DE UN NAMPULKAFE RETIRADO : PICHI NÜTRAM I : EL DÍA EN QUE MON LAFERTE ME TOCÓ EL CULO. Por Javier Milanca

EL DÍA EN QUE MON LAFERTE ME TOCÓ EL CULO.
Por Javier Milanca Olivares


Resulta que el Liceo Politécnico de Illapel organizó un festival de la voz y entre sus invitados estrellas estaba un moreno famoso por su tema La Lombriz y por su afición a empolvarse la nariz (verso sin esfuerzo) además, de una cantante porteña con fama de wachaka, se llamaba Monserrat Bustamante. La tarde previa al festival se realizó una prueba de sonido bajo el sol carnicero Illapelino, yo estaba ahí porque sería el animador del evento y Monse no llegaba nunca y algunos fans la esperaban ansiosos. De pronto, entre el público conversando de hawaianas y lentes de sol baratos apareció ella como una diva de pobla- sound, con su caminar delicioso de choriza pulenta y famosa. Saludó a todos de beso y entre bromas y chuchadas probó sonido y sobre todo pidió un acompañante para cantar su último éxito radial, una canción a dueto con Santos Chávez (no el pintor, el cantante). No me sabía muy bien la letra pero con un papel…

PICHI EPEW: EL PEÑI RAMON QUICHIYAO

EL PEÑI RAMON QUICHIYAO
Por Javier Milanca Olivares
El peñi Ramón Quichiyao se puso niño y se puso manta de lana cruda y salió a escribir arboleando hasta que las propias cordilleras de Llifen aprendieron a cantar su antigua memoria. De más grande se puso profesor y manta de lino normalista y pizarreando en las escuelas hizo que las letras despertaran más temprano. Después se puso manta humilde y se puso escritor y fue elegido como el hablador de la selva valdiviana, el vocero de la Puihua Hembra, el cantante de los viejos de aserradero que se vuelven ñonchos de tanta máquina y chuecos de tanta Tota. Se puso un lápiz en la mano y otro en la oreja para ser el werken mojado de las hojas de Nalca, el representante por unanimidad de los esteros nuevos cuajados de berros y el contador oficial de las Chilcas coquetonas rebosantes de campanas. Y olvidado fue olvidando. Los que antes lo abrazaron no le devolvieron las brazos, los que lo aplaudieron no le devolvieron las manos y los que lo usaro…

PICHI EPEW: EL BOTAS BRAVAS

EL BOTAS BRAVAS.
El Botas Bravas lleva siempre a su paso un lustroso par de botas de goma, de copa larga para las humedades del invierno y recortadas a la altura del tobillo para que aireen de buena gana en verano. Jamás se las quita por miedo o devoción, no lo sabe, pero no quiere romper con lo que ya ha empezado. El Botas Bravas sabe cantar en Alemán pero los que lo escuchan con atención dicen que sólo son garabatos y palabras enrevesadas o tal vez un alemán muy antiguo. Esto al Botas Bravas le produce mucho encono. El Botas Bravas habla bien de las mujeres aunque haya aprendido en las canciones de cantina que se portan mal. Esto al Botas Bravas le produce mucha pena. El Botas Bravas dice que puede dibujar cagando con el culo, hace árboles de buena estampa y decorados animalillos de la selva y hasta algunas veces deja su firma marrón reseca en las veredas. Dice que es un depurado arte combinando oportuna comida y un buen pulso. Esto al Botas Bravas le produce mucha Bonhomia. Cuenta…