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Mostrando las entradas de diciembre 1, 2013

PICHI EPEW : LOS PEÑI DEL ÑIRECO EN BARILOCHE

A los peñi del Ñireco nadie los ve. Andan por la vida y por el puente cazando truchas y pescando mala suerte. Hasta Ceferino Namunkura pasa de largo, hasta el viejo cabrón que hace cuchillos en los kilómetros pasa de largo. No los ven también esos alemancitos cabeza de pichí dueños de hosteles, ni esos cabrones italianos dueños de bares oscuros y ojos celestes, ni los chilenos entumidos en perpetua albañilería los ven. A los nietos de Kalfukura y de Saiweke, que viven bajo el puente Ñireco, tampoco los ve Julio Argentino Roca porque no puede matarlos dos veces. Sólo cuando el invierno viene sin esa bendición desgraciada de abrigarse con un sabroso vino en cartón suenan las sirenas y todo el mundo puede verlos congelados de muerte en los noticiarios del día.
JAVIER MILANCA

COMENTARIO DEL LIBRO DE MARÍA JOSÉ RIVERA: EVA Y SU CUADERNO DE GESTOS

EVA Y SU CUADERNO DE GESTOS. De María José Rivera. Coquimbo 1978 Una hoja (hoja en blanco u hoja de parra) es demasiado pequeña para una mujer.
Dicen que las mujeres suspiran y cuando suspiran, nadie sabe cómo, cuándo y dónde; y ahí se ordenan los mundos que los hombres de esta era no podemos ver, o tal vez, no nos enseñaron a ver. Y cuando una mujer escribe lo hace por todas: las mariposas, las perras, las hormigas las yeguas, las perdidas y las encontradas, las santas y las putas, las sabias y las muy sabias, las brujas y las súper brujas.             Bien lo sabe María José Rivera, que llegó al mundo precedida de espectros y de magia en Chuquicamata y luego llamada por el mar se avecinda en Coquimbo, escribe y gesticula este libro de poemas.             Sin caer en las categorías de extraño rigor, sin repetir consignas, sin querer resumirlas en una palabra quiero presentar este libro. En este poemario se sufre siendo mujer, se disfruta siendo mujer, se pueden acercar todos a la rotunda …